miércoles, 27 de diciembre de 2017

NAVIDADES CON TRUENOS EN "AMAR ES PARA SIEMPRE"



Con el evidente decaimiento político de los enemigos de la Navidad española, los seriales, retoman ese sabor a luces de Navidad obviado en los últimos años para congraciarse con el poder, que han tenido algunos seriales. 
Mientras aquí en Hendaye los truenos lo ensordecían todo, justo a la hora del capítulo de hoy, la tormenta gruesa y el pedrisco caían sobre el final de la cena de Nochebuena en casa de los Ortega. Un buen capítulo de navidades agridulces que ha sido una sorpresa en una serie que yo dejé de ver porque era anacrónico feminismo propagandístico y poco más. Sigue fallando ese poso de perdonar a la mujer todo y más, de discriminación positiva, mientras que se condena al hombre a cargar con horribles culpas, cuando en realidad en la vida matrimonial, lo que sucede es muy íntimo y no admite culpables o inocentes. No hay mejores o peores; culpables o inocentes; malos o buenos; sólo personas que se encuentran ante una disyuntiva y algo que se acaba y que es muy difícil en retomar el rumbo. Lo que le ha dicho "Ernesto Ortega" a su esposa, es cierto, pero vale para los dos. Virtud y victimismo pero se echa en brazos de otro hombre. Es que, él, ha actuado siempre igual y prueba de su medicina. Pero forman parte de lo mismo en mayor o menor intensidad, con mayor o menor número de amantes, con mayor o menor dificultad para buscar una solución a algo que ya no satisface o une, con menor predisposición o menor reflexión para enamorarse de otra pareja o ponerse la cornamenta, los dos, son iguales. 


La falta de respeto de los muros hacia mis consideraciones sobre la responsabilidad compartida, que en absoluto son muestra de machismo y odio a la mujer como se dijo, me hizo acabar con los escritos de un plumazo. Y me sigue incomodando esa falsa solidaridad que perdona a la mujer todo y más, justificándolo, sólo por el hecho de ser mujer y encontrarse en el ostracismo, despreciada por su marido y ninguneada. No voy a juzgar a "Matilde" pero tampoco a hacer una caricatura agresiva del personaje de "Ortega" que lo resuelven como un miserable perverso capaz de todas las vilezas. Y es cierto, existen hombres así, pero en un guión feminista del siglo XXI, todo queda punteado para mayor gloria de las mujeres víctimas y apaleadas y falsea la realidad íntima de un matrimonio.Ya digo que lo que les sucede es culpa de los dos aunque el guión siempre incida en el lado tortuoso y puteril de "Ernesto" y el maltrato  a su mujer. Nada condena ni absuelve a una pareja cuando se acaba todo. Pero queda una explosiva secuencia muy bien realizada que me ha gustado.



Y sobre los terceros en discordia, hay de todo: aprovechados, honestos, listillos, jamacocos, vengativos, enamorados, puteros, aprovechados, honestos, enamorados, trepas, vividores.... de todo. Y hasta comunistas que festejaban los cuernos y liberalidad en aquella fiesta para algunos que fue La República española, cuando mandaba la dictadura de unos obreros emparejados a la revolución que no a su clase social proletaria y acabaron con las libertades de los demás, en beneficio de carta blanca para ellos. Eso es cierto, lo que le reprocha "Ortega".



Me ha gustado tanto cómo ha llegado la conclusión sobre la autora real de los  escritos feministas y sobre todo me ha encantado el clímax irónico, cínico y que explota en ese reproche final y expulsión de los amantes de la casa en Nochebuena. Cómo se ha ido gestando todo este final dinamita pura y explosión de verdades crueles y descubiertas situaciones límites imparables que se colocan en la mesa.




La secuencia del "mendigo" una especie de Jesús vuelto  a la tierra tiene mucho de varios personajes que en el cine asomaron en estos filmes, aportando un sueño, un cuento de Navidad,  una magnífica narración de amistad y solidaridad, una negación de las pasiones que nos auto-destruyen; para ello debe de estar la televisión ya que el cine de hoy es fascismo puro y solemne: para hacer de las esperanzas y de los sueños realidad. Recuerda, entre personajes, a aquel "Clarence" de "¡Qué bello es vivir!", ángel entre nosotros que te muestra lo que es la vida si tu no actúas de otro modo; como se buscan los problemas si no creemos en nosotros, nos respetamos, ni nos rodeamos de las personas adecuadas. Enorme secuencia, demoledora,  entre "Charo" y "Carvajal", sobre la tristeza de acabar solos. Al final, los milagros, los hacemos nosotros trabajándonos una vida donde si amamos y nos rodeamos de gente que nos ama, siempre podremos salir adelante. Ese sí es un mensaje navideño. Jacobo Dicenta y María Adánez, en sus personajes, han  dado toda una lección de verdad y humildad ya que la carencia de amor y compañía en Navidad te hace necesitar mucho a los demás en estas fechas y ese amigo que no te deja, que es "Carvajal" ahí está contigo. Siempre hay alguien; hay que buscarlo.






"Placido " esta tarde en el "Hostal". Siente un pobre a su mesa. Pero sin el mensaje cirrótico del filme de Berlanga. Bonita secuencia coral, nada mordaz o demoledora, muy navideña al viejo estilo de igual modo. Les ha costado a los guionistas entender que, estas series, las ven gentes muchas de las cuales repelen de ver cómo se maltrata a la Navidad en ayuntamientos y gobernantes sinvergüenzas. Sin embargo este momento es solidario pero en su justa medida, sin forzar. Es decente y la caridad es buena y armoniosa. Caridad sencilla y ternurista, de posguerra, con pobres reales, al alcance de cualquiera, desinteresada, respetuosa y no esperpéntica, que sale de dentro y sin hipocresía, de la buena aunque pueda parecer inocua y desfasada. De estas actitudes que hace que las gentes te tomen por locatis.



 FELIZ NAVIDAD Y AÑO NUEVO A TOD@S!!!!








5 comentarios:

  1. Feliz Navidad Iñaki Urteberri Obea y mil gracias por este articulo de Navidad Muxus

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  2. Bon Nadal y que ilu leerte sobre la serie.

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  3. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  4. Creia que no le gustaba la novela y que ya no ibamos a sufrir mas sus comentarios, ya veo que no

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